Mujeres Transformando

Jornadas de Auto cuido a Bordadoras a domicilio

El taller de auto cuido para las bordadoras a domicilio, se realizó con el objetivo de que ellas conozcan las afectaciones a la salud, debido al trabajo repetitivo que realizan.

En el taller se les mostró algunas técnicas de relajación, ejercicios para mejorar posturas y algunos conceptos teóricos. Alrededor de noventa mujeres de las diferentes comunidades de Santa Cruz Nichapa, Casitas, Panchimalco, El Paisnal, participaron de los dos talleres que Mujeres Transformando realizó el 15 y 22 de noviembre.

Previamente a los talleres, se hizo un reconocimiento de las posturas de trabajo de las bordadoras, para lo cual se realizó visitas a sus casas para ver los lugares en los que usualmente desempeñan su trabajo, ahí se encontró que muchas de las mujeres no cuentan con las condiciones para bordar, algunas lo realizan en sillas plásticas, las cuales no les ayudan, otras en  hamacas, dejando su cuerpo expuesto a mal formaciones y dolores, debido al trabajo repetitivo que hacen.

A partir de las visitas, se realizó una agenda para ver los temas a tratar en el taller, ya que según la fisioterapeuta Irene González,  las patologías derivadas de esta labor son específicas y esto permite atender de manera más efectiva los casos que necesitan tratamiento médico o terapias alternas con ejercicios, además los insumos obtenidos son aportes para estructurar el manual de técnicas de masajes para las bordadoras, el cual se les brindará al término de la formación.

Entre los temas abordados en las charlas de auto cuido están: Las malas posturas afectan la columna, las lesiones por los movimientos repetitivos, el stress y sus afectaciones a la salud, y cómo una buena alimentación ayuda a fortalecer los músculos.

 

 

 

 

  Un día de una bordadora…

Me levanto a las 5:00 a.m a lavar, de ahí hago el desayuno para que todos coman, tipo 8:00 a.m. me siento a trabajar, bordo alrededor de tres horas,  porque a las 11:00 me levanto a “tortear” para el almuerzo.

Luego después del almuerzo, me aseguro que todos y todas hayan comido, almuerzo yo, y luego como a las 2:00 p.m sigo a bordar, porque tengo la preocupación de que tengo ese trabajo.

En el día estamos realizando alrededor de 20 o 30 insertos semanales, aunque ahora he disminuido la tarea porque me siento cansada de tanto trabajar y me ocupo en otro trabajo.

A veces terminamos a las siete de la noche, y en otras ocasiones, cuando tenemos que entregar los pedidos, no dormimos, por la tensión que llegaran y no los tenemos completados.

Lo peor de todo, es que por el trabajo de horas y horas, el cansancio y los dolores, sólo recibimos unos cuantos dólares, que por lo menos nos alcanza para la comida de la semana.

 

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